viernes, 28 de diciembre de 2012

Ser ermitaño


Todo parece tan simple, así es como la gente lo hace ver. Seguir el patrón de lo normal, ser feliz por convicción, hacer lo correcto según las reglas.
En este mundo la gente parece conocer el significado del bien y el mal, encasillan la realidad en estereotipos que ellos se inventan. Te colocan en un grupo o una personalidad que definirá tu forma de ser y tu comportamiento.
Ahora nos toca hacer lo correcto, estudiar, conseguir un trabajo, formar una familia hacer que la familia que formes estudie, consiga un trabajo y forme una familia. ¿Qué pasa cuando alguien decide romper esto? Muy fácil es un fracaso. Pero ¿qué hay de malo en no estudiar, hay mucha gente exitosa que no termina sus estudios y son felices, hay mucha gente que no tiene un trabajo vive a costa de los demás y pueden ser felices o infelices, hay personas que no tienen una familia, que la familia son amigos o mascotas con las que son felices. Yo no soy antisocial, y si lo soy cuál es el problema, soy feliz en mi soledad, soy feliz estando todo el día sola sin tener que lidiar con la gente, quiero a mi familia, pero no me gusta estar rodeada de gente, me gusta estar con la gente unas horas al día pero necesito la soledad para ser feliz, para sentir que descanso. Un día perfecto en mi día es estar máximo 5 horas con mi familia y las 19 horas restantes estar sola y encerrada en mi habitación. Mi felicidad es estar sola, mi felicidad es ser un ermitaño. Y ¿sabes? Soy un ermitaño feliz.

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